lunes, 27 de febrero de 2012

THE ARTIST


Reconozco cierta dosis de ventajismo en el hecho de ir a ver The Artist el mismo dia que nos enteramos de que ha resultado ser la gran triunfadora de la gala de premio de cine por excelencia (aunque a veces las excelencias brillan por su ausencia, ya sabeis de que va todo esto), pero lo cierto es que desde que los Weinstein se empeñaron en empapelar todas las estaciones de metro de Londres estas pasadas Navidades con cartelones de la película y tras saber que la película no era solo en blanco y negro sino que también era muda ya tenía muchas ganas de verla. La excusa de los Oscar fue perfecta. Pero volvemos a la cuestión de siempre, no aprendo, las expectativas. Y claro luego vas al cine, ves la peli, termina, y bueno, está bien, pero ya está, no me parece la joya cinematográfica de la que se habla. Me parece una apuesta más que atrevida por parte del productor y del director y me parece que está hecha con buen gusto, y aunque la historia no es excesivamente original no está mal del todo, chim pum. Pensaba que iba a estar rodada, si no con cámaras de los años 20, que eso sería mucho pedir, sí con técnicas de entonces, y me refiero no solo al aspecto de la peli una vez editada, sino al desarrollo de las escenas. No soy ningún experto en cine mudo, ni de lejos, de hecho apenas puedo recordar las pelis que veía cuando era pequeño en la tele (¿por que ya no ponen clásicos, en general, en la televisión?) pero cuando ves la película eres consciente de que estás en el año que estás, nunca podrías pensar (aparte de por algun obvio detalle que me guardo ya que después se me acusa de destripador, no sin razón) que se trata de una cinta de la época. Imagino que su productor no trataba de aparentar tal cosa. Eso sí, la peli no está rodada en formato panorámico y en los primeros minutos llama mucho la atención en la sala de un cine (¿donde están ahora los críticos que defenestraron "The Blair Witch Project" por eso mismo?... bueno, reconozco que la comparación no es muy acertada, jeje...).

La música es deliciosa, no solo la pieza principal, sino el acompañamiento sonoro en general. No podía ser de otra forma, claro, estamos en 2.012, no fastidies, ¡que es una peli muda! Me han gustado mucho los usos de los silencios, que no resultaron nada incómodos (bueno, lo incómodo era tener que dejar de meter la mano en el paquetón de palomitas dulces que reconozco que me metí entre pecho y espalda anoche, con las más que insistentes miradas de la señora que tenía a mi derecha y que tuvo la mala suerte de que yo me sentara a su lado, con lo grande que era el cine). Recuerdo "Pozos de ambición", película que me encantó y en cuyos primeros veintipico minutos nadie habla; pero no solo nadie habla sino que tampoco hay música. Un silencio continuo, acompañado de ruidos de maquinaria petrolífera. Hubieron duras críticas, y a mi me encantó. Fuera convencionalismos... en esto The Artist puede haber creado escuela, como ocurre cíclicamente con algunas cintas.

Me quedo con una escena de la peli, casi al principio, muy tierna, en la que la protagonista, una aspirante a actriz que ha tenido la suerte de compartir una escena de baile con el gran galán del momento, entra en el camerino de éste en su ausencia y revive ese mágico momento "bailando" con el chaqué de la estrella, que está colgado en un galán. El efecto no solo es magnífico sino que convierte la escena en algo muy dulce y significativo de lo que siente Peppy (que así se llama) por George y que marcará en cierto modo el devenir de los acontecimientos. Por cierto, si tengo que escoger entre el papel de Jean Dujardin (George Valentin) y el de George Clooney (por Los Descendientes) me quedo con el primero... entiendo por tanto que la estatuilla es merecida.

Espero que esta cinta sirva sobretodo para que nos animemos (yo me incluyo, por supuesto) a revivir películas de cine mudo, absolutos clásicos que nos empeñamos en dejar en el olvido. Yo, con la ayuda de mi amigo Angel, jeje, me comprometo a hacerlo... siempre he querido ver "El maquinista en la general" así que empezaremos por ahí.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=O8K9AZcSQJE

sábado, 21 de enero de 2012

LOS DESCENDIENTES



Que gran problema es eso de las "expectativas". Uno escucha hablar de una cinta, decir que ha sido la triunfadora de los globos de oro (realmente se llevó solo dos, aunque de peso) que George Clooney borda el papel de su vida, etc... y claro si la peli no es genial pues a uno se le queda cara de tonto al salir. Y el trailer además es engañoso porque nos vende eso que los cursis han querido llamar una "dramedia", es decir una comedia dramática o un drama cómico, yo que sé, y lo cierto es que es un dramón. Me lo decía Baraka ayer "yo para ver un dramón me quedo en mi casa, que ya tengo suficientes dramas en el despacho", y es verdad, es eso, un dramón, con sus pinceladas y guiños cómicos (que gran papel en ese sentido el a priori insustancial de Sid, el amigo idiota y fumeta de la hija mayor) pero una película dramática a más no poder. Y el drama no se centra en el hecho de que una madre de familia haya tenido un accidente nautico y vaya a morir en breve dejando a una familia desestructurada y a la deriva, sino que se centra en el descubrimiento de la infidelidad de la moribunda por parte de su esposo, su poco atento esposo y apático padre centrado en su exitoso trabajo. Es curioso ver como reacciona el protagonista, y la delgada linea que separa el amor del odio, y como fluctuan los sentimientos a uno u otro lado de esa linea de manera continua, porque al protagonista le acaban de decir que su esposa no puede sobrevivir sino como un vegetal y siendo su voluntad (plasmada en testamento vital) no seguir en ese estado va a ser "desconectada" y por tanto va a morir en breve y lo que más le afecta es el hecho, dramático por supuesto, de saber que su mujer tenía un amante y no tanto el que vaya a morir. Y ahí aparece la figura del abuelo materno, ese que siempre va a tratar a su hija como su niña pequeña. Yo no soy de llorar viendo películas pero he de reconocer que ver a ese padre pasando la mano por la cara de su inmaculada hija y despidiendose de ella me llegó al alma y me dejó partido en dos. Hay películas que yo no puedo ver a priori y son solo esas en las que se tratan enfermedades de niños. Eso me ocurre desde que soy padre, claro. Y es que cuando uno es padre no puede evitar sentirse emocionado al ver a alguien, un heptagenario en este caso, despedirse para siempre de su hija.

Clooney está bien, pero es Clooney y no sé por qué pero no termino de creérmelo del todo en su rol. Sin embargo me ha encantado el papel de la hija mayor, y su interpretación. Transmite mucho solo con la mirada.

Hemos ido a ver la peli con nuestros amigos Andres y Mª José, y me decía Andrés algo parecido a lo que ya me habían dicho la noche antes, "con lo bien que se está viendo una comedia y echando unas risas, y no hay que pasar este mal rato"; yo no suelo ser de esa opinión, pero hoy le tengo que dar la razón. Sé que mañana me alegraré de haberla visto porque pese a que no es la obra maestra esperada, sí que es una película aceptable, hecha con gusto y aunque es previsible en ocasiones, también te mantiene atento durante las casi dos horas que dura.

En definitiva, recomendable, aunque como he dicho en otras ocasiones, no pasa nada si uno en lugar de ir al cine a verla se la alquila y la ve tranquilamente en su casa.... donde se pueda levantar todas las veces que haga falta para ir a por el pañuelo de los mocos...

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=VJyBrlotrUk

lunes, 2 de enero de 2012

EL REY LEON


Esta tarde me decidí a ir a ver El Rey Leon. La vi en el cine en el año 94 y me encantó. Desde entonces nunca la habia vuelto a ver entera, solo a pedacitos mientras la veían los niños. Es de esas películas que reestrenan en los cines y tienes algo así como el deber de ir a ver, como ocurrió con La Guerra de las Galaxias... Para mí esta película es todo un clásico de la animación y la banda sonora es simplemente grandiosa, emotiva y divertida a partes iguales.

Es curioso como cambia una película dependiendo de la edad y de las circunstancias en que se ve. Esta tarde, mientras veía a Musafa, el padre, el rey, hablando con su hijo, Simba, el futuro rey, y después ocurría lo que ocurría, es decir, la muerte del Rey y la huída de su hijo atenazado por el temible Scar, se me ponían los vellos de punta. No sé si es exagerado decir que a punto estuve de emocionarme en alguna ocasión, pero no llegó la sangre al rio. Y es que el vinculo paterno filial es la clave de esta película, aparte del significado del ciclo de la vida, sobre el que tanto se incide y que es tan pedagógico.

Hace 17 años miraba a la butaca de al lado y veía a mi princesa, esta tarde hacía lo mismo y veía a mi princesita y en ambos momentos verdaderamente disfrutaba de la magia de una sala de cine.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=SCk6x1BXObY

sábado, 22 de octubre de 2011

TENTACION EN MANHATTAN



No hace falta ir al Circo del Sol para poder ver malabaristas, esta claro. Podemos verlas (y verlos) todos los días con el simple gesto de mirar a las personas que nos rodean. Malabaristas en un sentido u otro. Esta película habla de una malabarista muy común, y por común precisamente es por lo que suele ser, en términos generales, probablemente poco valorada, o al menos no valorada en su justa medida. Trata en esencia de una madre, de una mujer trabajadora, apasionada por su trabajo, por su estresante y dedicadísimo trabajo, pero que es ante todo la madre de sus hijos, y eso en el mundo actual no es fácil. Pero superwoman no existe (¿o sí?) y lo normal es que surjan fisuras por un lado u otro: fisuras con sus hijos, con su marido, con sus amigas, con su propio trabajo... fisuras. Y lo importante es darse cuenta de que tiene que haberlas, el problema no es que las haya, que haya momentos dificiles, el problema es no saber taparlas, no poder sortear en definitiva las dificultades.

Pero no nos olvidemos que esta peli es una comedia romántica. Yo lo sabía. Lo sabía incluso cuando mi mujer, en un magnífico ejercicio de sutil persuasión, me dijo eso de "salen unas imágenes muy chulas de Nueva York"... y claro, por ahí me "trincó". Sepan los lectores que la pelicula se desarrolla en Boston... jejeje, y bueno, hay ciertos viajes de negocios a la Gran Manzana y como dos o tres panorámicas de Manhattan, ya está. Ahí me la coló, pero he de reconocer que no estuvo mal. Desde luego se trata de una peli para alquilar y ver tranquilamente en una tarde/noche de invierno, en el sofá, pero también es un filme en el que nos podemos ver identificados todos, de una u otra manera.

No me han gustado las interpretaciones, pero es que el guión no daba para mucho más. Creo que Pierce Brosnan está especialmente casposo (y mayor), y además el doblaje no es de los mejores, desde mi punto de vista. Con ese perfil no podemos decir que Brosnan sea una especial "tentación" para la casada S.J. Parker, como nos pretenden hacer ver.

Es además la típica película en la que los momentos musicales podrián haber tenido cierto protagonismo, pero no se aprovechan, salvo en la pieza de los créditos finales.

La historia de una malabarista, en definitiva, una más de todas las que nos rodean y a las que no les agradecemos lo suficiente sus esfuerzos. Así que si hay alguna (o algún) malabarista que me pueda leer, desde aquí le quiero decir, simplemente, GRACIAS.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=3LEz7QhLwBY

domingo, 25 de septiembre de 2011

EL ARBOL DE LA VIDA (diálogos con Dios de ida y sin vuelta)


Escribo esta "crítica" casi veinticuatro horas después de haber visto la peli de Malick. Os aseguro que de haber podido escribirla mientras veía la película el tono de la misma habría sido distinto al de ahora. Pero ahora el film ha reposado, ha quedado en mi memoria a corto plazo, ahí tranquilita, cocinandose a fuego lento. Ayer pensaba que podían ocurrir dos cosas: la primera era que para disfrutar y entender esta película había que estar preparado; no me refiero a tener un doctorado en filosofía, pero al menos tener una introducción de base de lo que se iba a ver y contar y, por qué no, tener una base filosófica o teológica importante. La segunda era que el autor se estaría meando de la risa pensando en la cara de gilipollas que se le iba a quedar a los espectadores cuando vieran en qué habían invertido su tiempo y su dinero. Hoy no pienso así.

He de reconocer que le sobra metraje, y concretamente para mi gusto el pasaje pseudodocumentalistico en el que partimos de la creación del universo hasta la llegada del ser humano. Es simplemente irritante, y eso que las imágenes que se nos ofrecen son de una belleza desmesurada, pero claro, me lo pones en el Imax de un museo de ciencia y termino aplaudiendo, pero ahí, enmedio de esa peli no. El esfuerzo megalomaníaco de Malick cae en saco roto. He leído ciertas comparaciones de esta obra con 2001 de Kubrick. El gran Stanley es mi debilidad, ya lo sabeis muchos, y sin embargo no tengo a 2001 entre mis películas favoritas, entre otras cosas porque me aburre soberanamente en ciertos pasajes, lo reconozco. Pero Kubrick, con una elipsis de millones de años (la famosa imagen del hueso volando y convirtiendose en una nave espacial que se mueve al ritmo de Strauss) soluciona "eso", la evolución, en diez segundos. Malick sin embargo nos martiriza con esa sucesión de bellas imágenes salpicadas de aisladas plegarias a Dios por parte de la protagonista con su voz en off. Y uno piensa en ese momento que le gustan las pelis lentas pero que quedan dos horas por delante y que como siga así va a ser infumable. Piensa si no se trata de una especie de broma como cuando expusieron en un museo de arte moderno un cuadro "abstracto" pintado por escolares de tres años y la gente empezó a alabarlo y a darle múltiples significados. Y ves como desfilan una, dos, tres, cuatro personas buscando la salida o el cambio de sala ahora que aun están a tiempo. Pero todo acaba, dinosaurios incluidos.

La metafísica está reñida con el cine, yo lo creo firmemente, y a las pruebas me remito. Pero es verdad que luego la peli remonta. No deja de ser un recorrido por la vida de un hombre, ese Sean Penn que echa una mirada atrás, a su infancia, un continuo flash back en el que nos muestra como efectivamente el niño es el padre del hombre, y cómo influye tener por padre a un cretino frustrado e infeliz por mucho que tengas a una madre dulce y protectora a tu lado. Y continuamente esa madre, con frases cortas, con pequeños latigazos al aire, va haciendo preguntas a Dios; esa madre que ha perdido a un hijo, ella pregunta en voz alta y todos esperamos que Dios conteste, que Malick nos muestre la respuesta, y la respuesta está en cada uno de nosotros, seamos o no creyentes. El sentido de la vida, nada más y nada menos.

La música es magnífica, música clásica que hace que algunos momentos pasen de ser meros tostonazos a imágenes hipnóticas. Y es que el regusto que le queda uno al día siguiente de ver esta película reside sobretodo en eso, en el recuerdo de unas imágenes de una bellísima factura. Me quedo decididamente con una de las secuencias finales, esa onírica secuencia de la playa, en la que confluyen tantos personajes. Y me quedo con ella por su ternura, por su delicadeza y por su buen gusto.

Desde luego es una película que no deja indiferente a nadie, eso es indiscutible. Pero en fin, hasta mejor ver.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=oEZVXhMpGBo

domingo, 15 de mayo de 2011

MIDNIGHT IN PARIS (o “cualquier tiempo pasado fue mejor”)


He de reconocerlo, cuando se trata de Woody Allen pierdo objetividad de manera evidente. Me gustan las pelis de este genio desde el minuto 1, desde que empiezo a ver los créditos, siempre los mismos en tipología, y a escuchar la música que los acompaña, casi siempre una melodía con tono optimista. Desde “Match Point” no considero una película de Allen como “un peliculón”, pero su último filme también me ha gustado mucho. No es lo que yo llamo un peliculón, como digo, pero es una cinta sencilla, agradable de ver, hecha con gusto, de las que apetecerá revisar en el futuro, seguro.

De entrada le agradecí al bueno de Woody que, en los primeros planos donde hacemos un maravilloso paseo por el Paris actual, pusiera al descubierto el secreto mejor guardado de la ciudad del amor: allí siempre llueve… ¡es cierto! Siempre llueve, y sin embargo siempre se nos muestra una París soleada, ciudad de la luz por excelencia. Lluvia y amor se conjugan de forma magistral en esta cinta, en los momentos precisos. Y es que nos encontramos ante una maravillosa comedia romántica, nada que ver con las americanadas con la Jennifer Aniston de turno. Comedia porque los diálogos están plagados de momentos en los que no solo se esboza una sonrisa sino en los que directamente uno suelta una gran risotada, centrados sobretodo en la figura del protagonista, alter ego más que evidente del propio realizador… un “poquito” más joven, más alto, más guapo y más rubio, pero con la personalidad de Allen transfigurada en aquél. Owen Wilson borda su papel (y decir esto sin ver la versión original es siempre arriesgado) y nos hace olvidar (salvo por el propio doblaje, que es el habitual) al simpático payasete de las comedias de los hermanos Farrelly y cia. Y romántica porque, aunque la peli trata en esencia de la búsqueda de un escritor de su inspiración en sus propias fuentes, de las que ha bebido siempre, y de un modo tan directo como conviviendo con ellos en un “viaje” (en el sentido figurado -¿o no?- de la palabra) directo al París de los años 20, nos muestra una tierna relación de amor, cómo éste llama a la puerta del protagonista sin nisiquiera buscarlo, y como enfrenta sus sentimientos por una persona a todas luces ideal e imaginaria con los que tiene respecto a la que se supone que ha de ser la mujer de su vida, con la que, según las reglas no escritas de la vida, va a casarse y reproducirse, con todas las bendiciones sociales. No digo más por no destripar, algo muy habitual en mis cometarios como ya sabéis mis cientos de miles de lectores….

En esta película se nos muestra algo con claridad, y es que cualquier tiempo pasado fue mejor. El inconformismo natural de cada generación respecto a su presente y la idealización de tiempos pretéritos. El paseo por el París de los años 20 es magnífico. Nos encontramos con unos jóvenes Scott y Zelda Fitzgerald, Hemingway, Cole Porter, Picasso, Dali, Buñuel… una pandilla, vamos… el protagonista está encantado en compañía directa de sus ídolos y encuentra en ellos la inspiración que en el insípido siglo XXI y en las comodidades de Beverly Hills nunca le llegaba. Y lo que quiere es vivir en una buhardilla de Montmartre, y es que es un bohemio… un raro para sus contemporáneos. Pero lo cierto es que en los años 20 nos encontramos con la crítica social contemporánea, y se hacen referencias al Paris de algunas décadas antes, ese Paris con Degas y Toulousse Lautrec en Pigalle, quienes a su vez añoran épocas pasadas… siempre con esa estúpida manía de ver lo bueno de lo pasado y lo malo de lo presente.

Allen está enamorado de París, se le nota, y enamorado además de ese París de los años 20; enamorado de los románticos que se empeñan en pasear bajo la lluvia y disfrutar de ese momento mágico. Y esa magia nos la transmite a la perfección.

Película más que recomendable por tanto, y que deja un regustito muy bueno en el paladar.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=4w0sTMV0eYA

sábado, 26 de marzo de 2011

GNOMEO & JULIETA


A ver, se supone que esta es una peli para todos los públicos, es decir, para niños. Bien, pues no se quien ha tenido la brillante idea de hacer una adaptación de "Romeo y Julieta" utilizando gnomos y otros ornamentos de jardín como protagonistas. Es como si alguien hubiera estado empeñado en sacar un spin off del gnomo viajero de "Amelie" y hubiera pensado "Gnomo? Gnomeo... y Julieta, ¡claro!". ¿Por que digo esto? Pues primero porque es cierto que la imaginación de los guionistas, productores, etc... es de lo más amplia e inesperada, pero bueno, que la idea de utilizar "muñecos" inanimados que cuando no son observados por los seres humanos cobran vida ya está un poquito manida.... que vamos ya por Toy Story 3 por favor... Y segundo porque pese a que la intención a lo mejor es buena (seamos bienpensados) no debemos olvidar que Romeo y Julieta es un dramón de categoría... y para hacer una adaptación hay que seguir ciertos pasos obligados, y claro ahí es donde entran en juego frases como "lo nuestro es una locura", "nuestro amor es imposible", "tendremos que ocultarnos de los nuestros para vernos", etc... ¿Entiende un niño de 5 años que haya dos personas que se quieran y no puedan demostrarlo abiertamente por prejuicios familiares ancestrales? Creo que no.

Vamos, que el envoltorio es para niños pero el contenido, salvo el happy end (no creo que esté destripando en demasía al anunciarlo), es para al menos mayores de 12 años. Para los más mayores aún, los que pueden comprender y disfrutar de la temática de los Capuletto y los Montesco, todo el rollo de los gnomos y demás figuritas será pueril; para los niños chiquititos la temática será en gran medida incomprensible.

Si hay algo con lo que yo al menos he disfrutado ha sido con la música. Magníficas canciones clásicas de Elton John y no se si algún otro contemporáneo suyo, pero muy bien colocaditas todas y que al menos han hecho que un papá cansado no se duerma en su asiento.

Fui al cine con mis dos nenes, con mi sobrina Carla y con mi hermanito mayor... antes de entrar le pregunté: "oye Kim, ¿hace cuanto que no ibamos tú y yo al cine juntos?" Su contestación: "Fue "E.T." ¿no?", jajaja.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=y85NeNJIva4