domingo, 18 de junio de 2023

ASTEROID CITY


Me ha gustado la última cinta de Wes Anderson. Sin ser mi director de cine favorito, es un realizador que me gusta, proveyéndonos siempre de productos originales y bien facturados. Asteroid City no es una excepción.
Teatro dentro del cine y unas situaciones surrealistas hacen conjunción en esta cinta repletísima de primeras espadas de la actuación (Tom Hanks, Willhem Dafoe, Scarlett Johansson, Edward Norton, Margot Robbie, Adrien Brody, Tilda Swinton... varios Oscars hay entre todos ellos), demasiadas para mi gusto, pero claro, como acabo de decir, se trata de teatro dentro del cine, farándula al cuadrado por tanto, por lo que se permite la licencia de este “abuso actoral”, si se me permite la expresión.
Cuando una serie de estrafalarias familias se dan cita en una aldea en medio del desierto con un cráter de más de 3000 años de antigüedad para repartir unos extraños premios científicos a frikis estudiantes de secundaria solo pueden pasar cosas esperpénticas... que es justo lo que ocurre aquí. Vamos discurriendo entre escenas de cada acto de la obra teatral, con su conveniente separación, y se van desarrollando una pequeña suerte de subtramas que harán conjunción la noche de entrega de los premios, donde ocurre algo singular, en la línea de los acontecimientos.
Me han gustado mucho los personajes y los actores que los interpretan. En la gran mayoría de las ocasiones puede parecer que actúan de manera forzada o exagerada pero... ¡es teatro dentro del cine!, lo he dicho ya tres veces. La fotografia, con esos colores pastel, como apagados y deliberadamente llamativos como parte del atrezzo, es de lo más original y sugerente.
No hace muchos años yo media si me había gustado muchísimo una peli o no en el hecho de que pensara en comprármela cuando saliera el dvd... No sería este el caso, pero me alegro de haberla visto, habiéndolo hecho además en un pase en absoluta exclusiva para mi solito, el día de su estreno en España, y en su primera sesión, cosa que me dejó, eso si, tremendamente preocupado. No se cuánto aguantará la industria. Dios salve las subvenciones a las salas de cine.
Trailer:



sábado, 3 de junio de 2023

LAS OCHO MONTAÑAS

No sabría decir si “Las ocho montañas” es una película que se centra en la relación del ser humano con la naturaleza o en la historia de amistad de dos personas criadas en ambientes muy distintos: el profundamente rural y el peligrosamente urbanita. Y aunque aparentemente la cinta gira sobre lo segundo, la relación entre Bruno y Pietro, mi impresión es que nos quiere transmitir lo primero: el ser humano y su entorno natural. 

Esta película me ha trasladado, aunque fuera tangencialmente, a algunos momentos escondidos en algún rincón de mi memoria: las amistades infantiles y juveniles, la vida en un entorno natural, los veranos desprovistos de manera absoluta de preocupaciones, los retos, las ausencias... Y en ese último apartado surge la figura paterna, esa que en este caso marca claramente el desarrollo personal de Pietro, sin que lleguemos a entender, yo al menos no lo entiendo, el motivo del distanciamiento, sobretodo intelectual, entre padre e hijo. Con Bruno ocurre algo similar, sin embargo entendemos perfectamente el motivo por el que rompe con su progenitor. 

Bajando al barro hay que decir que sobrevuela durante casi toda la cinta un aroma a “Brokeback mountain” que quita el sentido... y no seré yo el que descubra si al final la relación entre los protagonistas va más allá de la amistad o no, si bien sería una banalidad centrarse en eso cuando lo que entiendo que se nos quiere transmitir es la relación del ser humano en sí (dando igual su sexo, parentesco, etc) con la naturaleza, poniendo de manifiesto la paradoja que conlleva hacer esa distinción, como si ser humano y naturaleza fueran cosas distintas, susceptibles de ser "mezcladas". 

La película mantiene cierto tono melancólico que sin embargo es muy bello. Uno desea por momentos, como pasaba un poco al ver “As bestas”, dejarlo todo e irse a la montaña y vivir en armonía con lo que nos rodea, y surge el pensamiento de que “así deberían ser las cosas” y que si comparamos estos ambientes rurales y de montaña con los de las ciudades comenzamos a toser, asqueados, ahogándonos en una atmósfera repleta de malos humos, en todos los sentidos, y estrés. 

No he podido evitar acordarme de Chris McCandless y la peli de Sean Penn “Hacia rutas salvajes”, otro ejemplo maravilloso, aunque trágico, de búsqueda del ser humano de su integración en algo que nunca debió dejar de ser parte de él, la madre naturaleza. 

Fotográficamente bella y cautivadora película que no dejará indiferente a quien se atreva a verla durante sus 147 maravillosamente pausados minutos. 

Trailer:


 

lunes, 6 de marzo de 2023

LOS FABELMAN

Tenia muchas ganas de ver esta pelicula. Apenas habia escuchado nada de ella pero habia visto el trailer y se trataba de una peli de Spielberg contando algo así como su infancia y cómo se fraguó la figura de uno de los directores de cine más trascendentes de las ultimas cuatro décadas, por lo que no podía dejar de verla. 

Y no puedo decir que me haya decepcionado, en absoluto, pero quedó un pelín por debajo de mis expectativas, que eran muy altas. 

La cinta de Spielberg está muy bien. Dos horas y media que pasan en un suspiro. Se centra en dos cuestiones básicas: cómo surge el amor por el cine por parte del protagonista, por un lado, y cómo se desarrollan las relaciones familiares de éste, por el otro. Lo primero es pura magia, está tratado con entusiasmo, transmite la ilusión del chaval que, inquieto, queda impactado en una sala de cine tras ver cierta escena de acción y no cesa hasta reproducirla y tratar de, desde su infantil punto de vista, mejorarla. Seguimos la evolución de un niño judio, que pasa a ser un adolescente donde su principal y singular atractivo es su capacidad de movilizar a la gente, familia, amigos y compañeros de curso, para hacer pequeñas películas de todo tipo. La segunda cuestión en que centra su atención esta película son las relaciones familiares del protagonista y los suyos. Crudeza y ternura para ver como una familia judia obligada a mudarse cada dos por tres debido a la promoción laboral del padre de la familia se enfrenta a las habituales burlas antisemitas demostrando a la vez un talento innato, objeto de las más oscuras envidias. 

Y en estas relaciones familiares aparece como eje central la figura de la madre, esa madre que va a marcar no solo la infancia del que luego se convertirá en aclamado realizador ("la culpa es una emoción inútil", como diría ella), sino la de toda la familia. Un papel maravilloso el interpretado por Michelle Williams. Una madre que aunque sigue a su esposo allá donde va, es el centro de la familia, el ser más débil y fuerte a la vez, sensible, entusiasta y aparentemente insensato de todos los que componen la unidad familiar. Y son muchos. Y Sammy, que es como se llama nuestro joven protagonista y alter ego del director de la cinta, utiliza su objetivo no solo para inventar historias fantásticas de asaltos en el oeste, fiestas veraniegas, momias o accidentes de trenes sino para plasmar con ella la cotidianidad de su dia a dia en familia, siendo testigo, a veces demasiado indiscreto, de lo que ocurre en casa de los Fabelman. 

Queda un regusto agradable al terminar la proyección, lo que unido a las interpretaciones (¡maldita sea que no haya apenas salas en versión original subtitulada!) hacen del visionado de esta película una actividad de lo más recomendable, sobretodo con los Oscars a la vuelta de la esquina.

Trailer:

 

miércoles, 1 de marzo de 2023

LA BALLENA

El otro dia me metí en el cine sin comerlo ni beberlo, solo porque pasaba por ahi y me venía genial la hora y el sitio, y porque me apetecía mucho ver esta pelicula, pero ciertamente no sabía qué me iba a encontrar. Brendan Fraser haciendo de un señor homosexual con una obesidad mórbida de esas espectaculares era el principal reclamo, y a su vez podía crear ciertas reticencias, que todos nos acordamos de George de la jungla... 

Charlie (Fraser) es un hombre de mediana edad, con esa impactante enfermedad que deriva en otras muchas. Vive solo, desde que murió su novio, lo que derivó en una crisis personal que le llevó a engordar de manera brutal hasta convertirlo en la ballena del titulo (¿o la ballena realmente es Moby Dick y van por otro lado los tiros?; bueno, lo dejo a gusto del consumidor que lo quiera descubrir). Charlie comienza a verse con su hija, una adolescente de 16 años que es, en apariencia, la viva encarnación de Lucifer; odia a su padre y a todo ser vivo que le rodee y está dispuesta a no dejar títere con cabeza allá por donde va. No perdona a su padre el haberlas abandonado, a su madre y a ella, cuando tenia ocho añitos y lo necesitaba como nada en este mundo. Y ahí comienza una espiral de reproches que tienen como respuesta a un aparentemente indolente, conformista y optimista padre, que piensa que tiene la última oportunidad de recuperar a su hija antes de abandonar este mundo. Su cuñada/enfermera, un extraño predicador y su ex mujer y madre de ese pequeño demonio, son los demás personajes, que giran entorno a la particular vida de Charlie. 

Quizas con estos mimbres se puede decir que la interpretación de Fraser es muy buena, tiene que serlo para que te la creas, y yo me la creo. No tanto a su hija, la verdad. 

Pensaba al ver esta peli que podía ser perfectamente una obra de teatro, dado que solo aparecían cinco personajes y la acción se desarrollaba en el interior de la casa del proganista. 

Una vez vistos los créditos y tras comprobar además que estaba dirigida por Darren Aronofsky ("El luchador" o "Cisne negro"), cosa que ignoraba, vi que estaba basada en una obra de teatro, lo cual era del todo lógico. 

Disfruté de esta cinta por momentos terrible, angustiosa, melancólica, tierna, deprimente o esperanzadora, extraño cóctel. En cualquier caso recomiendo ir a verla.
 
Trailer: 

 

domingo, 22 de enero de 2023

BABYLON

“Babylon” es una muestra más de esa expresión a veces tan manida de “cine dentro del cine”, pero que define a la perfección el contexto de lo que nos vamos a encontrar cuando vamos a ver esta peli, y a mi me sigue pareciendo mágico. 

Nos encontramos en California, en los años 20, los años dorados del cine mudo, y una época donde ya las estrellas del celuloide eran mundialmente conocidas. Esta película muestra una vez más la “magia” del sueño americano, donde un inmigrante mejicano por un lado y una chica sin oficio ni beneficio por otro, surgen de la nada y por cosas del destino van escalando laboral y ¿socialmente? (esto último podría abrir un debate) de manera fulgurante. Y se nos muestra un contexto que, lejos de lo que a veces podríamos pensar, nos acerca a una sociedad desinhibida, con unas ganas de marcha y cachondeo que difícilmente nos podría hacer pensar que nuestros abuelos (versión americana) pudieran estar metidos en semejantes saraos, donde el exceso, el derroche y la perversión eran la norma. Las juergas de “El lobo de Wall Street” quedan en una anécdota al lado de como se lo montaba el personal en lo que sería el Hollywood de la primera mitad del siglo pasado. 

Y ayuda de manera brutal a meternos de lleno en la trama y en esa forma de vivir la vida el montaje de la cinta, ritmazo frenético en ciertos momentos y en su justa cadencia en otros. Porque la película va subiendo y bajando, en cada una de sus fases, y a la par de las necesidades que impone el guión. Como suben y bajan unas estrellas de un arte, que como dice uno de los personajes “no es un arte menor”, que de repente ven como la llegada del sonoro convierte su gloria en la nada. Como si el cine mudo y el cine sonoro fueran cosas distintas, fueran artes distintos... y lo eran, y ciertamente, salvo excepciones, unos no tenían cabida en otros. 

El personaje protagonizado por Brad Pitt da buena cuenta de ello. Margot Robbie, que interpreta a la locuela Nelly Le Roi, está tremenda, interpretativamente hablando, bueno, y de lo otro también, pero lo cierto es que no sobra en ningún momento ni te hartas de ella. Yo no podía evitar recordar al personaje interpretado por Sharon Stone en “Casino” de Scorsese, y vista entera la película me reafirmo en ello, de cabo a rabo. 

Esta peli es un homenaje al séptimo arte, de forma implícita en múltiples referencias, la más clara o llamativa para mi la de “Cinema Paradiso” con la escena en el cine entre lágrimas, pero sobretodo de forma explícita cuando vemos un montaje con películas encadenadas que van desde “La llegada del tren a la estación de La Ciotat” de los hermanos Lumiere hasta la propia Avatar, estrenada en cines hace pocas semanas. Quizas este homenaje para mí sobraba, porque parece un anexo más que una parte, llena de un lógico anacronismo, de la película que estamos viendo. 

De todos modos se nota que Damien Chazelle, el director de la cinta, es un apasionado de su trabajo y del cine en todos sus aspectos. Tres horas y diez minutos de película, que a mi no se me hicieron largos... y seguro que habrá cortado cositas, cuando homenajeas hay veces que todo te parece poco. 

En definitiva, una gran película, muy recomendable, que deja un sabor de boca magnífico al que va a verla, pensando si tal vez ha visto algo que con el tiempo terminará siendo todo un clásico. Yo apuesto por ello. 

Trailer: 

 

sábado, 19 de noviembre de 2022

AS BESTAS

La “rapa das bestas” es un evento rural gallego que básicamente consiste en agrupar caballos salvajes para, por parte de los mozos del pueblo, marcarlos, desparasitarlos y cortar sus crines antes de devolverlos de nuevo al monte. La última película de Sorogoyen comienza con unas imágenes que nos recuerdan a esta fiesta tradicional y esa presentación es el resumen de lo que nos vamos a encontrar a lo largo del filme: la lucha encarnizada entre bestias, la lucha de domadores frente a unos seres que no entienden de esa violencia, que se ahogan en su desesperación por ser libres. Así le pasa al matrimonio francés protagonista, enamorado del monte gallego y de una vida rural dura pero plácida, que no entiende de presiones para dejar su vida y empezarla en algún concejo cercano. 

Esta magnífica película te mantiene en vilo en sus dos horas de metraje, con el corazón en un puño. Las interpretaciones son brutales, la de Luis Zahera especialmente. Cómo desea uno que siga hablando, aunque duela en el alma casi todo lo que dice. 

Los planos secuencia que nos brinda el director son soberbios, quedándome con dos momentos en particular: el de la botella que comparten Antoine, Xan y su hermano en el bar de la aldea y el de la conversación de la madre y la hija en la cocina de la casa rural. 

Hay que tragar saliva mientras se ve esta película, “disfrutando” de las miserias de las personas, los anhelos incumplidos y las ilusiones que justifican los más viles comportamientos. 

Recomiendo sin duda alguna ir al cine a ver esta peli y hacerlo por supuesto en versión original, disfrutando de cada línea de guión en el idioma en que se interpreta, gallego, francés y castellano. 

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lunes, 17 de octubre de 2022

MODELO 77

Ir al cine es la fórmula más habitual de viajar en el tiempo. Cuando el viaje es al pasado y la historia es real o aparenta serlo ese viaje puede ser muy especial, dependerá de la maestría de quien escibe, dirije e interpreta la obra básicamente. 

Modelo 77 es un viaje en el tiempo, un viaje íntimo, por decirlo de algún modo, porque nos lleva a un momento que, de una manera u otra, marcó una huella imborrable a todos aquellos que nacieron en los 60 o antes, la transición española. Cuesta aceptar que, en un tiempo que no queda tan lejos, el trato a los presos en las cárceles españolas fuera como el que se denuncia en la película. 

Con excepciones, en esta cinta no importa por qué delito está uno preso sino la persona en la que te convierte la propia prisión, el sistema y los funcionarios que lo ejecutan. Y en el momento en que se juntan dos o tres presos que "saben leer y escribir" comienza la revolución, aunque a qué precio a veces. 

Quería darle un voto de confianza a Miguel Herrán, que interpreta al protagonista de la cinta (Manuel), pues había escuchado que bordaba su papel... lo siento pero a mi no me gusta, no se si es por su expresión corporal, por su tono de voz o por qué. No puedo evitar pensar que estoy viendo a Mario Casas tratando de hacer un papel serio de verdad, no te creo Mario.. pues no te creo Miguel, aunque sin acritud, Río. Vemos a Fernando Tejero y no podemos evitar ver una mezcla de sus dos personajes de "Aqui no hay quien viva / La que se avecina", pocos registros. Por contra nos encontramos a un magnifico Jesús Carroza, interpretando a "El Negro", en uno de esos papeles que te dejan con ganas de más, y a un sublime Javier Gutiérrez, dentro de la piel de "Pino", compañero de celda y de ambiciones de Manuel. 

La película es entretenida, mantiene un ritmo adecuado aunque para mi gusto, y visto lo que se pretende contar, le sobra algo de metraje. No se si es cosa mía o si director y productores lo han hecho a propósito pero ¿y la banda sonora? ¿no se ha dejado escapar una oportunidad magnífica de meternos en los tardíos 70 con lo más granado del panorama musical carcelario? Y es que donde se pongan Los Chunguitos... 

Trailer: