domingo, 20 de febrero de 2011

CISNE NEGRO


Dicen que el cine sin la música no es nada. Yo no estoy del todo de acuerdo. Eso sí, hay que reconocer que un buen acompañamiento musical en ocasiones es esencial en una película. A veces con la música se nos transmite más que con las palabras o con los gestos. No es el caso de esta película, pues las interpretaciones son aceptables, incluso notables (de hecho dicen que Natalie Portman ya tiene pensado en que repisa de su casa va a colocar su Oscar), pero he de reconocer que en pocas ocasiones he podido sentir como la música era un protagonista más. Pero claro, no soy objetivo, se trata de "El lago de los cisnes" y yo siempre me he derretido con esta obra de Tchaikovski. Si no recuerdo mal al final de Billy Elliot, cuando éste ya es adulto, suena la parte más famosa de esta obra, creo que desde entonces me cautivó.

Esta película es angustiosa, hay que reconocerlo. Siempre que se trata el tema de los problemas mentales se transmite angustia. Y no pretendo decir que la protagonista esté loca, no, digo que se nos describe un mundo en el que la obsesión, la envidia y los celos están presentes en cada momento, como ocurre en esta compañía de danza. Si a ello le unimos el hecho de que el director, con mejor o peor criterio (depende del gusto del espectador) ha decidido rodar cámara en mano, con la sensación de realidad y caos que de ello se deriva y además juega con el espectador a confundir sobre lo real, lo imaginario o lo soñado, pues tenemos un cóctel que puede ser muy del gusto de los amantes del thriller psicológico. Y es ahí donde para mí tiene una importancia fundamental la música, por la fuerza que transmite, porque permite hilar las escenas, porque le da el ritmo al film para evitar al espectador estar angustiado en todo momento; de hecho podríamos decir que la dulcifica. Esta Odette particular se enfrenta a los tres personajes secundarios, al profesor y coreógrafo, a su "rival" en la compañía y a su madre; es en el caso de ésta última donde entendemos el por qué de la personalidad de Nina, nos imaginamos de donde provienen todos sus fantasmas. Cisne blanco y cisne negro, una dualidad que da mucho juego.

En definitiva, me ha gustado, creo que es recomendable y sobretodo es una película que hay que ir a "disfrutar", si se me permite la expresión, a una sala de cine.


Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=uPnB_Bjh5fo