lunes, 11 de junio de 2018

QUEEN + ADAM LAMBERT. WIZINK CENTER MADRID. 09/09/2018


Fue un maravilloso espectáculo. Reconozco que no las tenia todas conmigo antes de ir a ver a Brian y Roger el sábado pasado. Ya hace dos años vinieron a Barcelona junto con Adam Lambert y no me apunté al evento, raro en mi, pero esta colaboración con este chaval, surgido del "American Idol" (el OT de los yanquis) me tiraba para detrás. Podía aceptar que la banda se uniera con algun clásico, como hicieron con Paul Rodgers en su momento, pero que ficharan a una joven promesa norteamericana sacada de un reality de cantantes pues.... Y reconocía que el chaval tenia voz, por supuesto. Pero esta vez la "excusa" de ir a verlos estuvo en Rodrigo. Rodri es un fan absoluto de Queen, no se por que, y uno de los regalos de su comunión fueron las entradas, para él y para el resto de la family, no ibamos a dejar solo al niño...


Llegamos al Palacio de los Deportes (hoy WiZink Center) con media hora de antelación. Teniamos entradas en pista y tenia claro donde queria ponerme, al fondo de la pista, junto a los que tenian sus entradas VIP sentados en primera fila de la grada frontal. De ese modo mis hijos, que por su edad no miden 1'92 como el padre, podrían ver el escenario. Fue una gran elección, estuvimos muy cómodos todo el concierto. Muchas veces la madre de las criaturas y yo los alzamos en brazos, claro, pero el resto del tiempo lo vieron muy bien desde el suelo.

La puntualidad no fue británica (no había teloneros), debe ser por eso de que el cantante era norteamericano... Pero un cuarto de hora después de las 9 pm comenzó el show... y qué show! El robot gigante de la portada de News of the World, album del que se cumplen 40 años y del que se ha sacado una edición especial de aniversario, aparecía para "derribar" el muro que separaba el escenario del público y empezaron a sonar las guitarras..... Me sorprendió escuchar los acordes del "Tear it up"... ¿así empezamos un concierto, con el Tear it up?.. A ver, el tema es cañero, pero cuando hablamos de la más mitica banda de rock de todos los tiempos no es la mejor elección... pero lo cierto es que enseguida enlazaron con "Seven seas of Rhye" y "Tie your mother down" (el gran clásico de los comienzos) y quedó una presentación de lo más apañada. Los efectos visuales fueron magníficos, la pantalla panorámica y movible fue un gran acierto... un juego de luces brutal.

En "Play de game" me quedé boquiabierto con Adam Lambert, es cuando empecé a pensar "este chaval lo hace de maravilla". A ver, vamos a dejarnos de historias, todo el que se sube a un escenario a cantar junto con Queen va a ser comparado con Freddie Mercury, y en la comparación todos van a salir derrotados. Adam Lambert lo hizo muy dignamente. En "Don´t stop me now" lo dio todo. Brian y Roger iban a su rollo... yo me los imagino preguntando al comienzo la caja que han hecho esa noche y esbozando una enorme sonrisa, pero lo cierto es que con 70 años cumplidos a May se le veia de lo más animoso y en forma. No se si decir lo mismo de Roger, pues me sorprendió ver que sobre el escenario habia dos baterias (la otra la tocaba un músico norteamericano).... para el duelo de baterias estuvo muy bien, pero para el resto fue un sospechoso añadido por si al bueno de Taylor le fallaban las fuerzas, tal vez. En cualquier caso Roger tuvo sus momentos también, con el solo clásico de "I´m in love with my car" o "sustituyendo" a David Bowie en "Under pressure".

Lambert también cantó lo que después he comprobado que es un tema propio, "Lucy", me gustó, y May hizo unos arreglos de guitarra magníficos. Como decía más arriba, Adam Lambert se suponía que no iba a imitar a Freddie, pero lo cierto es que es un personaje que nos recuerda mucho a nuestro añorado Mercury, no tanto por su manera de cantar, magnífica, sino por cierta tendencia a la extravagancia. En "Killer Queen" estuvo glam total.

May siempre gusta de ofrecer un guiño al público, y con casa en Ibiza, como tuvo, y estudios en astrofísica en las Islas Canarias, como cursó, es normal que algo chapurree en castellano.. muy poquito, pero el hombre hizo el esfuerzo. "Y para que vean que entiendo donde estoy"... dijo, y empezó a tocar los acordes del Concierto de Aranjuez, con una acústica.

El escenario tenia forma de media guitarra, y el mastil hacía las veces de pasarela. Fue genial ver a Brian y a Adam cantar en esa zona en varias ocasiones, incluso al propio Roger tras el duelo de baterias. También fue un espectáculo ver a May tocando su "Last Horizon" elevado por la mano gigante del robot a las alturas del escenario.


Y nosotros, en la pista, no parábamos. Los cuatro no dejábamos de saltar y de bailar, teníamos espacio más que suficiente; me encantaba ver a mi hija improvisando una coreografía con "Another one bites the dust" y a su madre y su hermano siguiendoles el rollo.

"I want it all", "Somebody to love", "I want to break free", "The show must go on", fueron momentos sublimes, como lo fue la primera de las dos apariciones de Freddie a través de la gran pantalla, la primera para cantar junto a Brian el "Love of my life" y la segunda, ya en los bises, para retar al publico con su "didedodererero!!!". Un sucedáneo de lo que no llegué a ver en los años 80, pero algo de lo más entrañable. El juego de luces y sonido con "Radio Ga Ga" fue espectacular, y ver a miles de almas moviendo los brazos y tocando las palmas al unísono al ritmo de la canción fue emocionante.

"Bohemian Rhapsody" fue el ultimo corte antes de los bises, y la entrada de la guitarra de May en la parte final de esta "canción de canciones" fue épica.

Es show final en los bises fue mágico, la puesta en escena, la calidad del sonido, todo, fue espectacular, no me cansaré de decirlo.
Creo que a Lambert le sobraba la corona, demasiado Mercury para uno que no es Queen. Podrán criticar a May y a Taylor, llamarles peseteros por cobrar 92 euros por cada entrada de pista, pero lo cierto es que valió la pena rascarse el bolsillo, y hacer 1400 kilómetros en apenas 30 horas para acudir en familia al concierto. Mis peques, de 12 (casi) y 10 años decían "es el mejor concierto al que he ido en mi vida".... con diez años, jajajaja... pero lo cierto es que ya han estado en algunos y este lo ha sido, y lo mejor de todo es que será para ambos, un recuerdo imborrable, eterno, y eso lo hace aún más mágico.



Concierto completo:



sábado, 16 de diciembre de 2017

STAR WARS. EPISODIO VIII. LOS ULTIMOS JEDI.


Esta reseña me temo que va a ser muy corta.

DECEPCION. Esa es la sensación al terminar de ver la película. Y bueno, más que al terminarla, al ir viéndola, porque al final remonta un poco, desde mi punto de vista.

Decía hace dos años que a un fiel seguidor de la saga con poco que le dieras estaría agradecido, y que el Episodio VII daba mucho... no puedo decir lo mismo del Episodio VIII. Y es que, realmente, no tiene ni chicha ni limoná... no me entero bien de hacia donde va... de si simplemente es una parada en el camino para el desarrollo del fin de la saga o qué... No tiene el peso, ni de lejos, que tuvo "El imperio contraataca", de la primera trilogía... pese a los intentos, en vano desde mi punto de vista, de imitar a la misma (recordemos los paisajes helados y algunos artilugios mecánicos), pero es que, he de reconocer, me ha tocado las narices desde el minuto 1 el tono humorístico de la cinta. Más cerca de "Spaceballs" (la parodia de Mel Brooks) o de "Aterriza como puedas" que de las acostumbradas pinceladas humorísticas a cargo de los droides o personajes como Han Solo. Y digo minuto 1 porque el Episodio VII acaba con el encuentro entre Rey y Luke, muy solemne, en lo alto de la montaña, y el VIII comienza prácticamente con la continuación de dicha secuencia, y es patética. Parodia infantiloide por momentos, ¿tendrá algo que ver Disney en esto?

No sé, como digo, hacia donde va esa película... a mostrar la búsqueda del eterno equilibrio entre el bien y el mal o yo que sé... Me dormí dos segundos en un momento dado, con eso lo digo todo.

No me ha gustado el aparente mayor uso de técnicas digitales en este episodio que en el anterior. Las criaturas nuevas son de gama baja, y los pajarracos/hamsters esos que ponen ojitos son de lo más lamentablemente tierno que hemos visto desde algunos ewoks de "El Retorno del Jedi"...

Creo, además, que Carrie Fisher (QEPD) y Mark Hamill no van a ser nominados a los Oscar por sus "colosales" interpretaciones. 

Sin querer destripar, no lo hago, hay una escena, una, que para mi se queda en el recuerdo, que me lleva a la escena final de El Padrino III, cuando Michael Corleone sostiene en brazos a su hija, a la que acaban de disparar, y grita desesperadamente en un silencio más desgarrador que lo que podría ser el grito en sí... supongo que quienes hayan visto ambas cintas sabrán a qué escenas me refiero, en el caso de ésta a una batalla entre grandes naves. 

Creo que la decepción que me llevo tras el visionado de la peli al menos será el preludio para que dentro de dos años vaya al cine con pocas expectativas y me quede, finalmente, con un buen sabor de boca de la saga.


TRAILER:


    

martes, 24 de octubre de 2017

BLADE RUNNER 2049




Aviso a navegantes: esta crónica carece absolutamente de interés crítico-cinematográfico... bueno, como casi todas las anteriores.... Pero lo cierto es que fui a ver esta peli la semana pasada y me encantó. Aquí podría acabar, diciendo que me gustó mucho y que recomiendo ir a verla, pero yo soy de enrollarme, así que al menos daré un par de apuntes de las cositas que más me gustaron.

Hay que partir del hecho que Blade Runner, la original, es una película que me gusta mucho. Y es curioso porque yo vi esa peli en el año 1994, en una cinta VHS de pésima calidad, tomada prestada de la biblioteca de la Base Aerea de Morón, donde cumplía con mis obligaciones para con mi patria. La calidad de la cinta, como digo, era detestable y eso influyó en que me quedara en un "ni fu ni fa". Años después me hice con una magnífica edición especial en DVD y empecé a disfrutar de la cinta como era debido.

La película original de Riddley Scott nos dejaba con la incógnita de si Deckard (Harrison Ford) era o no un replicante, uno similar a los que él mismo tenia que dar caza. El montaje final que se hizo años más tarde no deja, para mi, lugar a dudas de la respuesta (que no daré, en todo caso). En este film nos encontramos a otro blade runner, encarnado por Ryan Gosling, que tiene una evolución inversa a la de Deckard, a mi modo de ver. Es cláramente un replicante pero a lo largo del filme nos embargan las dudas sobre ello. El caballo de madera de hoy nos lleva al unicornio de la cinta original, y queremos hacer paralelismos. Cada cual que llegue a sus conclusiones, yo me reservo la mia.

Me gustó mucho la peli porque me hacía sentir que estaba viendo realmente una secuela de la original, pero sin solución de continuidad. Y crear un ambiente particular más de 30 años después de la cinta inicial no es fácil; lo fácil es caer en la utilización de efectos y técnicas cinematográficas actuales, con salvedades. Sin embargo pensaba que de haber visto BD en los 80 en un cine mis sensaciones habrían sido justo las que estaba viviendo en ese momento.

La trama, la fotografia, las maquetas, la direccion artistica, ¡la música!.. ¡todo!, todo me llevaba a la película anterior, haciendome disfrutar de ambas en una especie de maravilloso vals anacrónicamente acompasado.

En definitiva, de esas pelis que uno sabe que cuando salgan a la venta tendrán un hueco en la estanteria de casa.

Tariler:


domingo, 8 de enero de 2017

SILENCIO


Una obra maestra. Se suponía que iba al cine a ver una obra maestra, pero me temo que quien sentenció que la ultima cinta de Scorsese lo era estaba en nómina de la productora. La película no me disgustó, pero pese a que alguno me tache de sacrílego creo que nos encontramos ante una obra menor de este genio. 

El argumento, de manera básica: Siglo XVII, dos monjes jesuitas portugueses viajan a Japón en busca de otro misionero del que dicen que apostató por salvar su vida y que vive como un monje japonés renegando del cristianismo. En su búsqueda estos dos monjes viven en sus carnes la persecución de los cristianos en Japón, poniéndose a prueba su fe y de la del resto de fieles con los que se van cruzando.

Esperaba algo más de Scorsese en esta cinta, la verdad. Tenía unos ingredientes magníficos para hacer algo grande pero creo que de entrada el guión flaquea. Creo que se pierde en vericuetos de misticismo que no hacen sino repetir la misma idea, que nos ha quedado clara ya a mitad de película, y pienso que se olvida de algo básico, y es mostrarnos de manera neutra, el punto de vista de los japoneses en esta cuestión. Nos presentan al gobernador/inquisidor como una especie de Torquemada, sádico y odioso, y solo nos dan unas pinceladas de las motivaciones de éste. Insuficiente en esta parte.

Pienso en qué habría hecho Terrence Mallick con estos mimbres y no se si lamentarme o echarme a temblar, si estaríamos ante una verdadera obra maestra o ante una pieza de un tedio irresistible.

La película la vi doblada, para variar por estos lares, pero aún así me atrevo a decir que sin estar mal la pareja protagonista hay algo en el joven Andrew Gardfield que no me termina de llegar; no se si es su expresión corporal, su aspecto físico algo anacrónico con la época o qué, pero no me lo termino de creer. 

Hay paisajes bellísimos, y sin embargo creo que Scorsese deja pasar la oportunidad de ofrecernos planos que nos deleiten de los mismos. Demasiados plano/contraplano para mi gusto que no hacen además que la cinta, de más de dos horas y media, gane en dinamismo. Tampoco lo requiere una película de estas características. 

Creo que voy a buscar un hueco para ver de nuevo "El lobo de Wall Street" y volver a reconciliarme con uno de los más grandes directores, no solo de la actualidad, sino de la historia del cine.

Trailer:


martes, 30 de agosto de 2016

CAFE SOCIETY


La última cinta del genio Woody Allen es una perla delicadamente triste que se saborea desde el principio hasta el final.

En el contexto del Hollywood y el New York de los años 30 nos encontramos al protagonista, un joven judio que quiere empezar a labrarse un futuro profesional y acude al pomposo regazo de su tío, propietario de una prestigiosa agencia de representación de estrellas con residencia en Beverly Hills, donde se enamora de una de las trabajadoras de la agencia. Un joven que es incapaz de hacer el amor con una prostituta a la que le paga el servicio que no le presta, solo porque se compadece de ella al ser primeriza; el mismo joven que rodeado de todo el glamour hollywoodiense prefiere tomarse unos tacos en un bar escondido en cualquier parte con la joven humilde a la que ama que compartir un dry Martini con alguna despampanante estrella del celuloide en alguno de los brunch que acostumbra a organizar su tío y protector. El destino le lleva de vuelta a la Gran Manzana, donde empieza a ayudar a su hermano, un mafioso de carrera meteóricamente ascendente, a sacar adelante un Café, más bien un cabaret, donde se dan encuentro numerosas personalidades del mundo de la farándula, la política, los negocios, y donde igual se llega a un acuerdo de representación de una artista de cabaret,que se cierran tratos entre gánsters y representantes municipales...

La película mezcla brillantemente la comedia más típica de Allen con la melancolía de las relaciones humanas, los amores no correspondidos, las contradicciones personales y los instintos más básicos de los que anhelan de manera egoísta un futuro mejor para sí mismos sin pensar en el precio que pagan otros para ello. Y así nos deja un regusto dulce, agridulce, amargo, quien sabe qué, pero en cualquier caso maravilloso, y la sensación de haber visto una peli de esas que merece la pena ver, y disfrutar de nuevo en versión original.

Trailer:



lunes, 7 de marzo de 2016

AVE CESAR

Haré un reseña muy breve: la película no me ha gustado, de hecho me ha decepcionado.

¿Ya? Bueno, supongo que tendré que explicar algo más. Cuando decidí ir a ver esta peli, de la que no sabía nada en absoluto, lo hice con la tranquilidad de que iba a ver una obra de los hermanos Coen. Normalmente, para mi, los Coen son garantía de buenos trabajos. Están llenos de sátira, ironía, humor negro, y me encanta, pero lo de Ave Cesar no termino de pillarlo, porque hay momentos en los que roza el ridículo. La parodia de la parodia. De ahí la decepción. Y eso que la escena inicial, en el confesionario, mi pareció magnífica.

El marco era de lo más sugerente: la película se centra en el Hollywood de mediados de siglo pasado, cuando los grandes estudios apostaban a caballo ganador y repetían la fórmula que en algún momento les había supuesto una especie de gallina de los huevos de oro (hoy siguen haciendo lo mismo pero con menos glamour). Y a veces el caballo ganador (que no siempre lo era, y algunos estudios se fueron a pique por ello) era el peplum, las pelis de romanos. La cinta de los Coen nos sitúa ante un ejecutivo de un estudio que está filmando una de esas películas de la época de Jesucristo, un ejecutivo que se dedica básicamente a sacar las castañas del fuego de sus estrellas. La trama se centra en la desaparición del protagonista de la película "Ave Cesar", interpretado por George Clooney (que ya cansa) y de paso se nos muestran pinceladas de otros asuntos en los que tiene que mediar este ejecutivo, Eddie Mannix, interpretado con solvencia, eso si, por Josh Brolin.

Creo que podría haber sido una magnífica serie televisiva, y como película, para quienes tengan conocimiento de todo lo que rodeaba el star system de los años 50, ese Hollywood irrepetible, seguro que la disfrutarán a tope, pero a mi no me llegó. No terminé de enterarme de que iba a acabar, me cogió por sorpresa, y no me quedó claro en qué parte en concreto se ironizaba de manera inteligente o simplemente se recurría a un gag de lo menos original, y eso es grave. Tal vez la culpa es mía, o tal vez es de los Coen.

Hermanos Coen, rodasteis El Gran Lebwosky, vosotros podeis hacer algo mejor.

Trailer:

domingo, 24 de enero de 2016

LOS ODIOSOS OCHO


Lo dije en su dia, cuando fui a ver "Django desencadenado", el western no es mi género cinematográfico favorito. Pero anoche se trataba de Tarantino, D. Quentin ha vuelto, e ir a ver una peli de este genio siempre me produce un hormigueo previo especial, porque no me suele dejar indiferente, y normalmente para bien.

Django me gustó más en un segundo visionado, "Los odiosos ocho" me ha gustado a la primera. Casi tres horas de peli de un western no al uso, donde el paisaje nevado y la ventisca contrastan con la aparente quietud del interior de la posada, encerrados los ocho personajes en una cabaña, y diálogo, diálogo y más diálogo.. tratándose de Tarantino ¿puede haber algo mejor?

Mi sensación es que esta peli tiene ciertas similitudes con su opera prima, "Reservoir dogs" (me he puesto en pie), por el lugar, por la reunión, por la búsqueda del traidor, y por la sangre, como no. Tarantino sigue en plan gore en algunas secuencias, un exceso de sangre que a lo mejor puede sobrar. Lo que no sobran, para mi, son los excesos verbales. Cada personaje tiene una forma de hablar muy peculiar, muy definida, no solo por el acento sino por la personalidad de cada uno: un negro del sur, el veterano cazarecompensas, el verdugo inglés, el posadero mejicano, el shériff novato, el anciano general, el vaquero y la condenada. A todos les exprime el director con maestría y les saca todo o gran parte de su jugo, en un juego de ver quien es más listo, mas malo, mas mentirioso, mas tramposo, más rápido, mas confiado o más sanguinario que el otro. Bueno a todos no, a casi todos; no me terminó de gustar el personaje de Tim Roth, Oswaldo el verdugo británico, en un papel histriónico que me recordaba demasiado al últimamente habitual Cristoph Waltz.

Volvió además el sentido del humor a una obra de Tarantino, que es algo que nunca debe faltar y que en Django no se cuidó en exceso, a mi modo de ver. Geniales momentos a cargo de Samuel L Jackson (Marquis) o de Kurt Russell (John "La Horca" Ruth), magníficamente caracterizados ambos, por cierto. Y magnífico contrapeso el del único personaje femenino de relevancia de la película, Jennifer Jason Leight (Daisy), que cada vez que abre la boca sabe uno que algo malo va a pasar, a ella o a quien sea;  personaje además que pese a tener el peor pronóstico vital de todos se ríe a carcajadas de éstos y mete baza cada vez que puede.

Geniales los detalles, como el de la puerta que hay que cerrar con unas tablillas y clavos, y genial el "momento Tarantino", en este caso para mí el monólogo del negro Marquis cuando le está contando al negrero general en qué circunstancias conoció a su hijo.

Hay algo que me llamó la atención de la peli, y reconozco que no positivamente, y fue la música. La película empezó y no parecía una peli de Tarantino ¡y eso no puede ser!, jajaja.... y cuando pensaba eso de repente ví en los créditos que la banda sonora la firmaba un tal Morricone, de nombre Ennio, y pese a que el tema principal de la película es muy apropiado lo cierto es que prefiero el viejo estilo tarantiniano de tirar de discoteca y traer canciones de los 50, 60 0 70 y meter extractos en cada momento, cosa que también hace, acabando además la peli (tranquilos, no lanzo spoiler) con una desconocida para mi "There won´t be many coming home" de Roy Orbison.

Llamativa la manera de rodar este filme, en Ultra Panavision 70 (glorioso Ultra Panavision 70, reza en los créditos iniciales), y llamativo porque entiendo que es un formato ideal para rodar exteriores nevados, como los de esta peli, pero a su vez es un formato raro para rodar interiores, y repito, la película se desarrolla casi en su totalidad, o gran parte de ella al menos, en el interior de la "Mercería de Minnie", y sin embargo no incomoda, e incluso diría que abre el campo de visión a la hora de tratar a personajes que están en diversas partes de una misma estancia.

Fueron casi tres horas de película que a mi se me pasaron volando, pues no quería además que acabara. Adoro a Tarantino, pero echo de menos al director de Pulp Fiction o Kill Bill y sin embargo leí que "amenaza" con un tercer western. En cualquier caso siempre será bienvenido.

Trailer: